Manuel y María, el sueño de estudiar en Suazilandia

Ambos tenían unas “ganas locas” de conocer el mundo y su deseo se hizo realidad. Manuel (Palencia) y María (Tarragona) aterrizaron en Suazilandia para estudiar el ciclo de Bachillerato Internacional en Waterford Kamhlaba UWCSA en el año 2003.

Años después se casaron y ahora residen en Bélgica: María está haciendo su doctorado en arte y Manuel trabaja para la Comisión de Desarrollo del Parlamento Europeo.

Estudiar en UWC les cambió la vida y ahora han querido compartir su experiencia con nosotros. ¡No te pierdas esta gran historia!

B69BA71C-4BFF-4EA8-826B-F7B6ED0E5BE3

María y Manuel durante su etapa en el colegio. María y Manuel.

P: María, Manuel, ¿cómo conocisteis Colegios del Mundo Unido?

R: Pues ambos a través de profesores de los institutos donde cursábamos la ESO, en Palencia (Manuel) y Valls, Tarragona (María).

P: ¿Por qué decidisteis presentaros?

Manuel: La oportunidad de conocer un nuevo país y gente de todo el mundo fue para mí lo más importante.

María: Lo mismo, tenía unas ganas locas de expandir horizontes y conocer gente de otras partes del mundo.

P: ¿Cómo fue el proceso de preparar la documentación?

María: Las cosas de papeles se me dan generalmente mal y no me acuerdo de sufrir, así que debió de ser fácil. Me acuerdo de preparar mis respuestas durante días, llevando el formulario conmigo a todas partes, debió de llegar bien magreado (somos pre-digitales).

Manuel: Para mí también, sin duda, lo más importante fueron las preguntas del formulario – darle vueltas para estar seguro de las respuestas – el resto de certificados (notas del instituto, etc) fue bastante sencillo.

P: ¿Y el proceso de selección?

Manuel: ¡Una aventura en sí mismo! El fin de semana en Madrid, conociendo a gente genial (candidatos, exalumnos, la gente de la fundación), fue una gran experiencia. Con muchos nervios, claro, pero muy buen ambiente.

María: ¡Madre mía! Antes que nada, sentí “amistad a primera vista” (no siempre recíproca, Manu no se acuerda de conocerme; pero Edu y Sagrado adquirieron el estatus de mejores amigos prácticamente al instante y fueron quienes, eventualmente, oficiaron nuestra boda). Y la adrenalina, claro. Era consciente de cuánto me jugaba y del nivelazo de mis compañeros y compañeras. Fue muy, muy intenso.

P: ¿Qué pensasteis cuándo os dijeron que estabais seleccionados?

María: AAAAAAHAHAHAHAHAAAAAAAAAAHAHAHAHAHAAAAAAAA

Manuel: No recuerdo muy bien qué pensé exactamente, ¡sólo que estaba muy contento!

P: ¿Cómo fueron los días previos a vuestra marcha?

Manuel: Muchos nervios, preparativos, etc. ¡Recuerdo poner etiquetas con nuestro nombre a la ropa! Y como íbamos a Suazilandia, algo muy éxotico, mi madre se aseguró que tenía todas las vacunas y un botiquín, que luego no utilicé, ¡por suerte!

María: Tenía nervios, ganas, y curiosidad. Me acuerdo muy claramente de despedirme de quién había sido hasta entonces, ser muy consciente de que irme a un UWC iba a cambiar mi concepción de mí misma y del mundo.

P: Finalmente, llegó el día de partir, ¿cómo fue?

Manuel: Pues una mezcla de tristeza por dejar a mi familia y alegría por empezar la aventura. ¡Y con menos lágrimas que María!

María: El muchacho estaba tan zen que me asustó un poco. Yo era un moco andante. Pero pronto ganaron las ganas de conocer un nuevo país y nueva gente, fue un momento de introspección. Manu se durmió a los 5 minutos de estar en el avión.

P: ¿Cómo fueron vuestros primeros días en el colegio?

Manuel: Muy intensos. Recuerdo la “Orientation Week”, en la que los profesores y los segundos años nos explicaban las cosas, como una sobrecarga de información. De muchas cosas que te cuentan, solo recuerdas la mitad y tienes que ir aprendiendo poco a poco.

María: ¡Saturados! El colegio parecía enorme y complicado, pensé que no teníamos agua caliente (no le di para el lado correcto), todo el mundo estaba revolucionado.

Vídeo de la “Orientation Week” de 2014 en Waterford Kamhlaba UWCSA.

P: ¿Cuándo y cómo os conocisteis?

Manuel: Una vez supimos que nos habían seleccionado a ambos para ir a Waterford, hablamos por teléfono, pero la primera vez que realmente hablamos fue en la reunión con motivo de la audiencia con los Reyes. Y claro, luego en el avión a Johannesburgo, cuando nos encontramos en París.

María: Hablamos por teléfono para coordinarnos y, bueno, sí, los primeros 5 minutos del avión. Luego ya en el cole.

P: ¿Cómo era el colegio? ¿Qué ambiente se respiraba?

Manuel: Un lugar único. Un mini-mundo en lo alto de la colina – ¡un sitio precioso! – con gente de muchos países con ganas de conocerse, aprender y cambiar el mundo.

María: Fantástico. Podíamos pintar los pasillos de nuestros dormitorios con cosas locas, el aula de biología tenía botes y botes de cosas muertas en formol y teníamos un estudio de arte grande y luminoso. Los alumnos eran todos unos fenómenos, lo que quiere decir que bien rapidito pasé de ser “la de la beca” a una más- un détox de ego importante. Mi profesora de arte, Ramila, es un terremoto y se atrevía con todo. También establecimos amistad con otra profesora, Julia, y la solíamos ver después de Waterford.

A9832740-579F-438A-8EBA-39F2862CBCE5

El colegio. María y Manuel.

P: En general, ¿cómo fue la experiencia?

Manuel: Algo verdaderamente especial, los dos años más intensos de mi vida, y sin los cuales no sería quien soy.

María: Me cambió la vida, dejó poco sin alterar. Pasé de la escritura al arte, hice amigas para toda la vida, me permitió estudiar fuera en universidades maravillosas, y mira tú, hasta me quedé con Manu – que sigue durmiéndose en vuelos largos-, pero nadie es perfecto.

P: ¿Lo mejor?

Manuel: Las conversaciones con gente de países muy diferentes, en la que te das cuenta de cuán diferentes son las cosas para diferentes culturas, pero, al mismo tiempo, de lo mucho que compartimos. ¡Y las vistas desde lo alto de la colina!

Maria: La gente, las clases de arte y las puertas que se abrieron luego. Y poder decir que viviste en Suazilandia dos años sigue siendo una gran manera de echarse el moco en fiestas. Y, aunque Manu no lo haya dicho, para mí haberle encontrado es definitivamente parte de mi top 5.

2F6EA398-A127-4110-A640-B21834FFA79A

Vestidos para la ocasión. María y Manuel.

P: ¿Lo peor?

Manuel: Waterford es un CMU especial porque, además del BI, hay alumnos más jóvenes para los que Waterford es una escuela internacional en Suazilandia, sin mucha relación con la filosofía UWC. Muchos de estos alumnos luego hacen el BI y, a veces, podía ser difícil juntar las diferentes perspectivas sobre qué significaba estar en el colegio.

Maria: LA COMIDA. Y las normas. Hay colegios más liberales y en mi opinión podríamos habernos un trato más “adulto”.

P: Una anécdota…

Manuel: Creo que la mejor anécdota es sin duda lo que preparó María para mi 18 cumpleaños. Una de las mejores cosas de un colegio internacional es aprender las distintas tradiciones de la gente. Pues bien, el día de mi cumple la gente se me acercaba, me abrazaban y empezaban a dar saltos mientras contaban los saltos y decían: “18, ¿no?” Y yo flipando. Resulta que María le había contado a todo el mundo – profesores incluidos – que para desear feliz cumpleaños en España es tradición dar tantos saltos como años junto al del cumpleaños. ¡Y la gente quiso hacerme sentir como en casa!

María: ¡Hay miles! Pero imagínate, el primer día que intenté cocinar por mí misma decidí empezar con algo fácil y hacer pasta. Estaba tan perdida que no supe distinguir entre la sal y el azúcar, e hice pasta dulce. La comí con yogurt y uvas.

P: ¿Quiénes sois ahora?

Manuel: Después de estudiar en Inglaterra y vivir en España unos años, llevo cinco trabajando en el Parlamento Europeo en Bruselas. Ahora trabajo para la Comisión de Desarrollo, siguiendo la política europea de ayuda humanitaria y cooperación para el desarrollo.

Maria: Soy artista y estoy haciendo mi doctorado en Hasselt, Bélgica. Estudio la influencia de imágenes de figuras cristianas colapsándose en pintura flamenca y del Quattrocento italiano en la contemporaneidad secular.

4EC48CDA-1F73-4245-AE28-D811DCBA104B

Vida juntos en Bélgica. María y Manuel. 

P: ¿Cómo influyó UWC en ti?

Manuel: Gracias a UWC soy quien soy ahora. Conocí a Maria – que ahora es mi mujer – y a mucha gente que expandió mis horizontes. Además, la oportunidad de vivir en Suazilandia dos años despertó mi interés por la historia y política del continente africano, que es en lo que centré mis estudios universitarios.

Maria: Influyó en todo. Como ya he dicho antes, hizo raíz en mi carrera, en mi vida personal, en mi concepción del mundo… Esta experiencia hizo que pudiera ver vidas distintas a las que estaba acostumbrada, lo que me ayudó a aprender cómo podría ser la mía.

P: Un consejo para los futuros alumnos…

Manuel: Aprovechad cada minuto que estéis en un UWC: los momentos buenos y los no tan buenos… El tiempo pasa muy rápido y después te queda una gran educación, los recuerdos y amig@s para siempre.

Maria: Lo dicho, carpe diem. Y no os dejéis intimidar: todo el mundo es la bomba, pero tú también fuiste seleccionado. Respira hondo y adelante.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s