Marlon Galvis, de ser un ‘Piecito Colorado’ a estudiar en EE.UU. con una beca completa

La historia de Marlon Galvis (20, Colombia) parece sacada de una película, pero no es así. En 2006, la Fundación Prosegur llegó a Latinoamérica para poner en marcha un programa de Cooperación al Desarrollo con el objetivo de mejorar la educación integral y la calidad de vida de menores en distintos países del continente. Este programa fue bautizado como Piecitos Colorados, el nombre que las maestras les daban cariñosamente a los niños cuyos pies estaban teñidos de rojo por caminar largos trayectos para poder llegar a clase.

Marlon formaba parte de este programa. A través de la Fundación Prosegur, tuvo su primer contacto con Colegios del Mundo Unido, asistiendo al programa de verano ActionxChange en 2014. Lo que no se imaginaba era todo lo que vendría después de aquello: una plaza para estudiar en UWC Mostar y, dos años después, una beca completa para estudiar en Estados Unidos.

En mayo tuvimos la oportunidad de entrevistarle, aprovechando una charla en la que compartió su historia personal con los alumnos del Colegio Nazaret del Distrito de San Blas de Madrid. Su experiencia nos emocionó y aquí tenéis el resultado.

P: Hola Marlon, ¿qué tal la experiencia de dar esta charla? ¿Cómo te has sentido?

R: Realmente me encantó, me pareció una oportunidad espectacular. Me ilusionaba mucho venir aquí y aprovechar la oportunidad de poder contarle a otras personas mi historia.

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Marlon en el Colegio Nazaret del Distrito de San Blas en Madrid

P: Estudiaste en el Colegio Aguada de Ceferino, en Colombia, un centro que forma parte del programa de Cooperación al Desarrollo “Piecitos Colorados”. ¿Qué significó para ti ser parte de este programa?

R: Cuando Prosegur llegó a mi escuela, estaba súper orgulloso y feliz. La escuela estaba en unas condiciones fatales y Prosegur hizo un cambio estructural inmenso. Si ves fotos de antes y ahora, no puedes imaginarte que es el mismo lugar.

Esta es una parte muy importante para mí siempre que me preguntan por Prosegur, hablo muchísimo de los proyectos que realizan con los estudiantes y con la comunidad. Necesitábamos un cambio estructural pero también de mentalidad. Los estudiantes no teníamos una mentalidad muy positiva, ni los padres tampoco, así que los proyectos que tienen en la escuela que envuelven a la comunidad me parecen espectaculares y muy muy necesarios en este área del país.

P: Estuviste en 2014 en ActionxChange, me imagino que supiste de este programa a través de Prosegur, ¿verdad?

R: Así es.

P: ¿Y cómo fue esta experiencia en el programa?

R: Cuando me nominaron estaba como “bueno, sí…”, pero cuando llegaron los formularios fue como “¡España, al otro lado del mundo!”. Y yo no había salido de este pedacito de tierra. Envié mi solicitud porque era una oportunidad genial, pero pensaba que no iba a pasar. Sabía que había muchos estudiantes queriendo ir, estaba muy lejos, no había tenido muchas oportunidades y tampoco creía que tuviese las características para ser considerado para el programa.

Cuando me dijeron que me iba a España, estaba llorando de una forma que no te puedes imaginar. Cada vez que veo los vídeos digo ,”¿cómo pude llorar tanto?”.

Cuando llegué a España, Madrid me encantó, estuve una semana visitando la ciudad. Luego fui al ActionxChange. Se me dificultó mucho porque no sabía absolutamente nada de inglés. Sin embargo, los facilitadores fueron muy flexibles conmigo. Tal vez éramos dos o tres personas que no dominábamos el inglés y teníamos una persona que nos iba traduciendo las charlas, las actividades… Estuvo fabuloso, todo el ActionxChange fue como un inicio de esta carrera en la que estoy ahora.

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Acto de clausura AxC
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Marlon en el acto de clausura de ActionxChange con representantes de la Fundación Prosegur

P: ¿Fue a raíz de ActionxChange cuándo decidiste ir a Colegios del Mundo Unido?

R: No tenía ni idea de lo que era Colegios del Mundo Unido. Llegué a España, estuve acá y vi un cartel que decía “Colegios del Mundo Unido” y pregunté, “¿qué son los Colegios del Mundo Unido?”. Mi segundo año, Belén, que estuvo conmigo en el campamento y después se fue a Estados Unidos, me estuvo explicando. Yo sabía que era el ActionxChange, sabía en qué se enfocaba el campamento, sabía que iba a haber gente de muchos países, pero no sabía que era UWC.

Después de estar en ActionxChange, de aprender tantas cosas y conocer a tanta gente, me quedé con ganas de más. Pensé, “esto es solo un partecita de lo que podría vivir en dos años, ¿por qué no intentarlo?”. Sin embargo, siempre había tenido el mismo problema, dudaba de mis capacidades, no tenía mucha confianza.

Me regresé a Colombia, pude aplicar en el 2014 para la convocatoria de 2015, pero solo habían 7 cupos para los colombianos. Pensé, “no creo que haya oportunidad para mí ahí”. En esa generación pasaron parte de estudiantes que fueron conmigo al campamento. Luego me hablaron de su experiencia y yo dije, “bueno, no hay nada que perder. Si aplico y no quedo, di lo mejor de mí, pero si aplico y quedo, la experiencia que viene por delante va a ser increíble”.

De primeras, no me seleccionaron con la beca, pero luego UWC Mostar saco otra plaza y me llamó mi Comité Nacional para la entrevista. No había beca, pero la Fundación Prosegur se ofreció a pagar la cantidad que debíamos cubrir por mi plaza. Creo que soy el estudiante con la beca más completa de Mostar. Mi beca pagaba visas, transportes desde mi ciudad a Mostar, me pagaba lo que gasté estando en España cuando estaba consiguiendo la visa… Soy muy afortunado.

P: ¿Y ese momento en el que te llaman y te dicen que tienen una plaza para el colegio de Mostar cómo fue?

R: Bueno, en Colombia se maneja un poquito diferente. Cuando me llamaron para hacerme la entrevista, la primera vez, yo creí que me llamaban para algún curso corto de los comités nacionales. Cuando me dijeron que no estaba seleccionado, me dio muy duro.

En la segunda vez, cuando recibí el correo de que estaba aceptado en Mostar, no fue una llamada telefónica, estuve gritando por toda mi casa y llorando. Mi papá llorando también. No me lo podía creer.

P: ¿Tenías ubicado Mostar?

R: No (risas). Tuve un año y medio para investigar sobre los colegios, sobre el IB, sabía que había un colegio en Mostar y cuál era su objetivo, pero nunca lo ubiqué en el mapa. Sabía dónde estaban los demás colegios porque están en sitios que te los nombran y, obviamente, ya sabes donde están.

Pero los colegios de Armenia y Bosnia… No tenía ni idea. Lo primero que hicimos fue, “Mostar, Bosnia-Herzegovina, vamos a buscarlo en el mapa”. Mis padres tampoco tenían ni idea de donde estaba.

P: ¿Cómo fue el día que partiste hacia el colegio? ¿Te acuerdas?

R: Ese probablemente fue uno de los momentos más difíciles de UWC, no solamente para mí, sino para mis padres también. Mi mamá estaba muy insegura de dejarme ir. De hecho, cuando me dieron la oferta ella me dijo, “no, no cuentes con mi aprobación”. Tenía 17 entonces y para responder a mi Comité Nacional, tenía que contar con la aprobación de ella. Sin eso, no podía salir del país, no podía hacer nada. Fue un proceso bastante largo.

Cuando me fui estuvieron muy tristes. Estuvimos hablando como tres veces al día por una hora y media, dos horas. El 90% del tiempo hablando con ella, contándole que estaba pasando. Llegamos al punto que no sabía que contarle, porque tenías una 1 hora y media para contarle lo que había pasado en tres horas (risas). Así que tenía que escribirle absolutamente todo lo que había hecho. Pero ella fue cambiando con el tiempo y al final hablábamos una vez cada tres días, cuando ya nos fuimos acostumbrando más.

P: Tu mamá estaba preocupadísima…

R: Sí, sí, sí…

P: Pero al final te dio su aprobación…

R: Sí, sí lo hizo… Fue un proceso largo y como que no se quedó muy feliz con el hecho de que me fuera. Pero al mismo tiempo sabía que era una oportunidad muy grande y no iba a tener esto en Colombia nunca.

Marlon primera semana en Bosnia (1)
Marlon en su primera semana en UWC Mostar

P: ¿Cómo fueron tus primeras impresiones del colegio? ¿Cómo llegas? Tuvo que ser un viaje muy largo…

R: Cuando llegué a Mostar estaba muerto. Fue un viaje muy largo, y estaba muy cansado. Además, por lo general soy muy tímido. Mi nivel de inglés era muy bajo, así que realmente no podía socializar con mucha gente. Era como “Hello, how are you? Bye”. Y ahí se acababan nuestras conversaciones. Pasaba mucho tiempo con mi co-año colombiano, con los hispanohablantes, hablando con mis papás… Eso sí, la ciudad me encantó.

Me acuerdo que el primer día estaba aterrorizado. Empecé a oír los cánticos de la mezquita, porque había muchísimas en el lado en el que yo vivía, y estaba como, “Díos mío, ¿que está pasando aquí? ¿será que va a pasar algo en esta ciudad y yo no me entero?”. Yo nunca había visto una mezquita, ni una mujer musulmana cubriéndose, la ciudad aún está en ruinas… Fue un choque, un cambio bastante extremo.

P: ¿Y tus compañeros? ¿Como eran?

R: Admiraba mucho a mucho de ellos. Cada uno tenía como su talento y al inicio tenía complejo y pensaba, “¿cuál es el mío? Todo el mundo es súper talentoso, pueden hacer lo que quieran, y yo ni siquiera sé hablar en inglés”.

Pero poco a poco lo fui superando, fui superando también el inglés. Y estaba como “bueno, si ellos tienen sus capacidades, yo tengo las mías también”. Y ya me fui acostumbrando.

Tenía compañeros muy diferentes, con mentalidades muy diferentes. Yo venía de una comunidad muy religiosa, mis padres son bastantes conservadores… Y de repente enfrentarte a UWC y ver todas esas cosas nuevas que aparecen. El cambio de religiones fue muy grande, y luego ya venían todos los lugares con conflictos, la mentalidad de las personas, la identidad de género… Muchas cosas fueron nuevas para mí. Me costó entender la forma de pensar tan diferente de muchos de mis compañeros, tal vez a algunos sigo sin entenderlos, pero aprendí muy bien a respetarla y a tolerar las diferencias. Cuando vas a una comunidad internacional, por más que intentas encontrar a alguien que se parezca un poquito a ti, es muy difícil.

P: ¿Cómo eran tus profesores?

R: Esa fue otra cosa que me sorprendió bastante. Vengo de una escuela bastante pequeña, sin embargo, los profesores nos apoyaban mucho, teníamos proyectos con la Fundación Prosegur, ellos estaban siempre ahí trabajando con nosotros… 

En UWC ves a un profesor casi las 24 horas al día, algunos incluso vivían en la residencia. Siempre estaban ahí preguntándote “¿entendiste? ¿cómo vas? ¿necesitas ayuda?” Recibí muchísima ayuda de los profesores cuando llegué por el problema del inglés.

También las clases eran muy distintas en comparación con las clases de Colombia, llegando a un punto que no sabes quién es el profesor y quiénes son los estudiantes.

Es una conversación, tú compartes lo que sabes, el profesor aporta… Me encantó. Nada más cuando llegué, la organización de los salones con forma de U, que nos veíamos las caras, para mí era algo muy bueno, tener una interacción directa tanto con tus profesores como con tus compañeros de clase.

P: ¿Qué actividades hacías extra?

R: Al inicio empecé con climbing (escalada), cocina internacional, voleibol, fútbol, también estuve en hiking y trabajando con el campo de refugiados… Siempre que tenía la oportunidad, trataba de intentar algo nuevo. El tiempo que te daba el colegio, al inicio lo aprovechaba mucho en estas actividades, pero a medida que pasa el año, tienes más cosas que hacer y menos tiempo libre. Y también tienes ese grupito de amigos con los que te gustaría pasar parte de tu tiempo libre y tomar un café, ir a caminar…

P: En general, ¿cómo ha sido la experiencia de  estudiar en Colegios del Mundo Unido?

R: Yo creo que he aprendido más en estos dos años que en los otros 18 años de mi vida. Y lo que me parece muy bueno son las cosas que aprendes, no solo académicas, sino las que aprendes para tu vida.

Primero, viviendo solo, y al ser un poco más independiente, tratar de tomar las decisiones por ti mismo y no estar preguntándole a tus padres, “¿qué opinas de esto? ¿Lo apruebas o no?”… Es como aprender a ser más razonable, crítico y pensar, “¿qué va a pasar si tomo esta decisión? ¿Cuáles son las consecuencias? ¿Cuáles son los beneficios?” Pienso que el factor ser independiente fue muy importante para mí. Aprender de los otros estudiantes… Con tantas diferencias siempre tienes muchas cosas que aprender. También aprender de la cultura del país, de la ciudad…

Graduación
Momento de la graduación de Marlon en UWC Mostar

P: ¿Cómo ha influido en ti? ¿Cómo eres ahora?

R: Una de las cosas que es más notoria es la forma en la que estamos hablando ahora mismo. Hace dos años tenías que forzarme para sacarme una palabra. Pienso que ahora mi comunicación con los demás ha mejorado muchísimo.

También me ha surgido la iniciativa de tratar de localizar cuáles son los problemas que pueden haber en mi entorno y cómo podría aportar a esto, cómo podría mejorarlos. 

P: Te has descubierto a ti mismo…

R: Sí, definitivamente.

P:¿Qué piensan tus padres de esta experiencia ahora?

R: Están encantados. Claramente saben las puertas que UWC me abrió en todo el mundo. Primero, el hecho de tener amigos por todo el mundo. Mi padre, especialmente, lo admira.

También me han felicitado por como me comunico ahora y están muy orgullos por lo que viene, que es la universidad. Cuando estaba en Colombia, me matriculé en la universidad pero no teníamos ni idea de cómo la íbamos a pagar. Y ahora pues ya conseguí una beca del 100% para irme a los Estados Unidos.

P: ¡Enhorabuena! ¿Cuáles son tus planes? ¿Qué vas a estudiar?

R: Voy a estudiar en Idaho. Pero aún no estoy 100% seguro de qué. Pienso que UWC cambia muchísimo eso. En Colombia está la mentalidad de estudiar una ingeniería, algo relacionado con el campo o, si eres muy bueno, con algo que tenga que ver con farmacia o medicina. Ya cuando vienes UWC y descubres todas las cosas que hay… Mi mente cambió de estar matriculado en Ingeniería Ambiental a querer estudiar Educación, que de hecho aún lo quiero, me gustaría ser profesor en el futuro… Ya luego Ciencias Medioambientales y ahora estoy con Biología y otra cosa que me sorprende mucho. Si me preguntaras antes de entrar a UWC, te diría que jamás tocaría Humanidades. Y ahora estoy pensando seriamente en estudiar Economía Política, me llama mucho la atención.

UWC ha tenido un gran impacto en mi vida, en mi formar de pensar y en la manera en la que veo las cosas.

P: Me alegro mucho. ¡Suerte para lo que viene y gracias por esta entrevista!

R: ¡Gracias a ti!

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